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Para muchos, comprar por internet sigue siendo una fuente de dudas. Y no les falta razón: en algunas ocasiones tendremos que proporcionar los datos de nuestra cuenta corriente o los de nuestra tarjeta. Para minimizar el riesgo, bancos y otras entidades financieras han lanzado tarjetas virtuales. ¿Qué las diferencia de las tarjetas de crédito o débito de toda la vida? ¿Cuáles son las más interesantes?

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Las tarjetas virtuales nacieron precisamente para este nuevo ?' ya no tanto ?' hábito de comprar por internet. Como su propio nombre indica y a diferencia de las tarjetas tradicionales, no tienen un formato físico. Y esa es, como veremos más adelante, la principal diferencia respecto a las tarjetas prepago. Una ventaja derivada de ello es que no podemos perderlas si se extravía la cartera.

Eso sí, aunque no tengamos ese trozo de cartón en la cartera, sí que dispondremos de la información que solemos encontrar impresa sobre esta: nuestro nombre, el número, fecha de caducidad y el código de seguridad. Exactamente lo mismo que las tarjetas físicas. Precisamente serán esos datos los que usemos en nuestras transacciones online.

Como no hay tarjeta en formato físico, no podremos pasarla por los lectores de las tiendas físicas... a no ser que vinculemos esta tarjeta a plataformas de pago como Apple Pay, Google Pay, Garmin Pay y similares.

La clave de las tarjetas virtuales es que somos nosotros los que cargamos de forma manual sus fondos, por lo que estos son limitados y controlados. Es decir, si yo quiero comprar un Redmi Note 8 Pro en Aliexpress y su precio es de 173 euros, recargaría esta cantidad de forma puntual para realizar la transacción. Ese sería el dinero máximo que puedo gastar, ni un euro más, ya que no funcionan a crédito.

Como además no están vinculadas directamente a nuestros productos financieros, si alguien intentase robar en nuestra tarjeta y lo consiguiera, solo podría acceder a sus fondos.

Estas tarjetas virtuales ideadas para comprar en internet, también se administran a través de internet, de modo que las recargas y otras operaciones tienen efecto inmediato.

Qué tener en cuenta a la hora de elegir una tarjeta virtual

Como cuando adquirimos cualquier otro producto financiero, es fundamental conocer previamente cuáles son los gastos derivados de tener una tarjeta virtual. Esto es, el coste de contratación, el mantenimiento y si hay comisiones por realizar operaciones.

No obstante, merece la pena preguntar a nuestro propio banco, ya que en algunas ocasiones puede ofrecernos tarjetas virtuales o prepago con buenas condiciones derivadas de nuestra condición de clientes.

Entre las opciones encontramos algunas cuya emisión y mantenimiento es gratuito y otras que cobran por ello. Asimismo, también hay tarjetas virtuales que no cobran por recargarlas.

Como la vamos a usar para comprar, es importante conocer cuál es el límite de fondo y si existe un ingreso mínimo a realizar. Y si la idea es comprar fuera, también prestaremos atención a si existen gravámenes en el cambio de divisa.

Si nos interesa vincularla a una plataforma de pago para usarla en tiendas físicas con nuestro móvil o reloj, también deberemos verificar si es compatible con esta. Otra opción si la queremos para pagar en comercios de forma presencial es optar por la modalidad de tarjetas prepago. Aunque este artículo se centra en las virtuales, también hemos incluido algunas en este formato.

Como sucede con cualquier otra tarjeta, merece la pena echar un vistazo a la protección que ofrecen: envío de SMS, coberturas ante fraudes, seguros, etc., algo que solemos encontrar leyendo la letra pequeña del contrato.

Tarjetas virtuales

A la hora de elegir una tarjeta virtual (o prepago) encontraremos esencialmente productos que provienen de entidades bancarias tradicionales y de compañías fintech en forma de bancos móviles que cubren en mayor a menor medida las funciones clásicas. A continuación, las tarjetas virtuales más interesantes y sus principales particularidades.

Bankia

Virtual BBVA

e-Cash Banco Santander

Cybertarjeta prepago La Caixa

eCard Openbank

Bnext

Revolut

Rebellion

Boon

Comisión apertura

gratis (clientes)

gratis (clientes)

gratis (clientes)

gratis (clientes)

gratis (clientes)

gratis (clientes)

gratis (clientes)

gratis (clientes)

gratis (clientes)

Comisión mantenimiento

gratis

gratis

gratis si hacemos 3 compras/año. Sino 9 euros

10 euros

gratis

gratis

gratis

gratis

gratis

Cuota recarga

gratis

gratis

gratis

1% comisión

gratis

gratis

gratis

gratis

gratis

Límite recarga

1.500 euros

600 euros

De 6 a 1.650 euros

1.500 euros

De 1 a 3.000 euros

Hasta 3000 euros (si la cargamos desde otra tarjeta el importe mínimo son 25 euros)

n.d.

n.d.

250/5.000 euros

Tarjeta Virtual Bankia

Bankia dispone de una tarjeta virtual específica, la cual cumple todos los requisitos anteriormente listados: no tiene soporte físico y funciona con sistema prepago. No tiene cuotas ni comisiones, pero has de ser cliente de esta e


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Fuente: www.xataka.com
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