PUBLICIDAD

Seguínos en Facebook

Seguínos en Twitter


Al nacer, todos los niños tienen elevada presión pulmonar, pero eso se normaliza pronto en cuestión de horas o días, a medida que se dilatan las arterias. Solo con el primer grito, la presión pulmonar baja en un 70%.  Cuando la presión permanece alta, se llama hipertensión pulmonar persistente del recién nacido, y se trata en el hospital. 


¿Te gustó la nota?



Fuente: www.eluniverso.com
Noticias Relacionadas
Compartir Compartir Twittear