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Rafa Nadal gana un 65% de los choques a cinco sets. "Los mejores partidos son siempre ajustados y sería una pena que se perdieran".

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Los ciclistas llegan a disfrutar en las largas rampas del Tourmalet. Como algunos tenistas, llámese Rafa Nadal, consiguen extraer placer, de forma un tanto masoquista, de la frontera de los cinco sets. De los choques que se extienden casi a las cinco horas, como las 4h 50 a las que se fue la final que ganó el domingo en el US Open a Daniil Medvedev por 7-5, 6-3, 5-7, 4-6 y 6-4.

"Estoy tocadillo", reconocía el español el martes desde Manacor. Carlos Moyá tuvo que ayudarle a embutirse en los vaqueros tras la ceremonia de premiación porque los calambres le atenazaban, no podía andar.

"Fue como un combate de boxeo, de los que no dejan de golpearse, pero los dos se resisten a caer", describió Charly. Como una reedición del Thrilla in Manila, el duelo entre Ali y Foreman en el que The Greatest dijo haber mirado de cerca a la muerte. En ese contexto, algunas voces han suscitado el debate de la conveniencia de seguir manteniendo los cinco sets en los Grand Slams. Y Nadal lo tiene claro: ni tocarlos.

"Debate puede haber, pero no creo que ese sea el tema, sino cómo se podría hacer más interesante el tenis en un momento dado. Yo creo que el del domingo fue un partido atractivo para el espectador, aunque fuese largo. Nos estábamos jugando un Grand Slam. Entiendo que se estudie esto en otro tipo de torneos, y estoy abierto a probar cosas, cambios de formato y diferentes objetivos. Pero creo que en los Grand Slams es importante que se mantenga la tradición. Los encuentros largos son especialmente recordados y emocionantes. Los de hora y media o dos horas, no lo son", argumenta el campeón de 19 Grand Slams con la batalla reciente.

Y es que la frontera de los cinco sets es Territorio Nadal. En su carrera ha tenido que disputar 34 a la distancia, y ha salido victorioso en 22 (un 64,7% de éxito) por 12 derrotas. Así ganó, por ejemplo, Wimbledon 2008, el mejor partido de la historia por juego y por la trascendencia de tumbar a Roger Federer por primera vez en su jardín. Se fue a las 4h 48. También perdió la final más larga de la historia contra Novak Djokovic, Australia 2012, en 5h 53. El serbio tiene aún mejor porcentaje a cinco sets: 75%. Lo que dice mucho del lobo de Belgrado.

"Cuando se habla de los mejores duelos del año, siempre son largos y ajustados, con cierta dosis de drama tanto a nivel de emoción tenística como física. Es una parte bonita de nuestro deporte y sería una pena que se perdiera", advierte el balear. La Copa Davis ya se disputará este año, en la fase final de Madrid, a tres sets. Los Masters 1.000 abandonaron también los cinco sets en las finales por culpa de Nadal, tras burradas como las 5h 53 con que ganó a Federer en Roma 2006 o la de 2005, cuando venció a Coria en 5h 14.

"Disfruto con el sufrimiento", se le escuchó decir a Nadal tras las semifinales de Roland Garros 2013: 6-4, 3-6, 6-1, 6-7 y 9-7 en 4h 37 contra Nole. Esa tendencia, por su capacidad de resiliencia, para acabar en los cinco sets está intentando ser mitigada por un cambio de juego impulsado por Moyá. Recursos como el saque-red (51/66 el domingo) y un segundo servicio más agresivo. Pero el gran arma sigue siendo su poder mental. Si los cinco sets se acercan, Nadal es el último en aflojar: "Nunca dejo de pelear, en eso no fallo".

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Fuente: as.com
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