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Redacción deportes Todas las tardes, en el complejo de Chillo Jijón, Leonardo Realpe se reúne con sus compañeros de formativas en los exteriores del bar aledaño a la entrada del complejo de Sangolquí. Ahí, el juvenil les cuenta a sus amigos sus experiencias en el primer equipo, los planes del entrenador Miguel Ángel Ramírez y su sueño de ser campeón de la Copa Sudamericana. ?Leo?, como llaman al defensa central de 18 años, creció viendo a los rayados triunfar en las formativas. Soñaba con compartir cancha, caminar por los pasillos del complejo y vestir la casaca negriazul. En el 2012 decidió dejar su natal Quinindé para probar suerte en los clubes del país. Con 11 años estaba decidido a convertirse en futbolista profesional. Tocó las puertas del Delfín, El Nacional e Independiente del Valle. Se probó junto con cientos de niños que buscaban las mismas opciones. ?En el 2012 me fui a Manta a probarme en el Delfín, pero no pasé. Llegué a Independiente, los entrenadores me vieron y les gustó cómo jugaba. Me quedé unos meses y me dieron todas las facilidades, pero mi mamá quería que terminara mis estudios?, recuerda. Su sueño de ser futbolista estuvo cerca de truncarse. Se entrenaba por su cuenta en su barrio. Combinaba sus estudios de colegio con los viajes que hacía por ciudades de la Costa, buscando ingresar a otro club. Ese ?peregrinaje? lo llevó hasta El Nacional, donde tampoco tuvo chance. ?Mi madre me dijo que parara de viajar tanto y que me dedicara de lleno a los estudios. Le hice caso?, aclara Realpe. En el 2016, Independiente llegó a él. Los ?scoutings? lo observaron en uno de los amistosos que jugaba en su pueblo y decidieron contactarlo. Desde entonces vive en Chillo Jijón. Estudia en el colegio que ofrece el equipo para dar educación a sus jugadores. Así, puede cumplir su sueño y el de su progenitora. Es un futbolista ?full time? y desde que llegó se empapó de la filosofía del club. Fue campeón de la Sub 16 y este año tuvo la oportunidad de jugar con el equipo de Primera. Su debut fue atípico. El DT Ismael Rescalvo, quien estaba en el club en esa época, necesitaba jugadores para el primer partido de la Copa Sudamericana. Los estelares estaban lesionados y no le quedó más remedio que meter mano a la cantera e impulsar, de forma prematura, a los talentos que desde inicios del año habían subido a entrenarse con los profesionales. ?Mi debut fue especial. Me tocó viajar a Argentina y jugar ante Unión de Santa Fe. Rescalvo me llamó y me dijo que me alistara, que me iba a llevar al partido de la Copa Sudamericana?, recuerda el esmeraldeño. Desde esos primeros 90 minutos a escala internacional, Realpe ha jugado seis partidos más por LigaPro y dos por Copa Ecuador. Ahora está mentalizado en la final de la Sudamericana, que se disputará el sábado, a las 15:30 (hora de Ecuador) en Asunción. ?Todo pasó muy rápido. Este ha sido un año especial para mí, porque debuté y ahora estoy a días de mi primera final internacional?, aclara. Si bien Rescalvo le dio la confianza y lo sacó del anonimato, el español Miguel Ángel Ramírez ha sido quien ha fortalecido su confianza, que lo ha mantenido en Primera división. Por eso, cuando habla de su club, le brillan los ojos y se le dibuja una corta sonrisa. Ahora en Chillo Jijón está en otro estatus. Ya no come con los de formativas. Se ganó un puesto en el comedor del equipo profesional. Pero cuando viste el uniforme, vuelve a ser ese chico que nunca dejó de soñar.


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Fuente: www.elcomercio.com
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