PUBLICIDAD

El interior se retiró en marzo al no poder superar una grave lesión en el tendón de Aquiles. Una infección bacteriana casi le dejó sin pie.


Antelo ha disfrutado de una carrera más corta de lo que debería en el baloncesto profesional. Tras debutar en 2004 con el Real Madrid cuando era junior y pasar por Cáceres, Zaragoza, Bilbao Basket, L´Hospitalet, Tenerife, Fuenlabrada, León y UCAM una grave lesión en el tendón de Aquiles ha acabado por apartarle del parqué con solo 31 años.

PUBLICIDAD

El jugador coruñés pasó por los micrófonos de El Transistor para hablar sobre su lesión en el tendón de Aquiles, la que tras una infección, casi le deja sin pie. "Afortunadamente la bacteria que me produjo la infección no entró en el hueso; si hubiese entrado, quizá me hubiesen tenido que amputar el pie" explicaba este lunes en los micrófonos de Onda Cero.

La lesión en el Aquiles, explica el propio Antelo, viene derivada de otra grave que sufrió en 2013 cuando se rompió el cruzado. Tras superar ese duro proceso de recuperación y volver a la cancha, reconoce, que tras su lesión en el tendón de Aquiles que acabó con su carrera lo que más le costó fue explicarle la situación a su familia. "Cuando me rompí el tendón lo que más me costó fue llamar a mi familia y decirles, me he vuelto a romper." dijo.

Asume su pronta retirada ("Sigo viendo el baloncesto por la tele y digo, ahí debía estar yo...) y afirma que le quedó un solo deseo por cumplir como jugador profesional: poder disfrutarlo con su hijo. "Me hubiese gustado que mi hijo me hubiese visto jugar al baloncesto, jugar con él" afirma.

PUBLICIDAD

¿Te gustó la nota?

PUBLICIDAD


Fuente: as.com
Noticias Relacionadas
Compartir Compartir Twittear