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La informática avanza de forma frenética, así que ese PC que te montaste hace unos años probablemente se haya visto afectado: los ordenadores de sobremesa de hoy en día son mucho más potentes que los de hace 5 años, por ejemplo, pero atento, porque no está todo perdido. Ni mucho menos.

Es lo que trataremos de explicarte en este artículo dedicado a recomendarte las áreas en las que puedes invertir para "revivir" tu PC y adaptarlo a los nuevos tiempos. La inversión no tiene por qué ser grande, y el impacto de estos componentes (y de algún que otro consejo extra) puede marcar un nuevo punto de inflexión en tu experiencia con tu ordenador de sobremesa.

1. La memoria RAM como alimento de la multitarea

La memoria RAM es probablemente uno de los componentes a los que no prestamos demasiada atención a la hora de comprar un PC o construirlo desde cero, pero su relevancia es realmente destacable, y de hecho estar bien servidos en este apartado es más importante que nunca.

Cuidado a la hora de ampliar la memoria RAM: debemos conocer qué tipo de módulos DDR acepta nuestra placa base. A estas alturas lo normal es usar DDR4, pero en equipos antiguos podríamos estar usando módulos DDR3, que físicamente tienen una diferencia clara en el separador de las dos secciones de pines. Mucho más raro será encontrar DDR2 o DDR en nuestro equipo.

La razón no es otra que esa multitarea que permite que tengamos abiertas numerosas aplicaciones al mismo tiempo sin que ello afecte a la fluidez del sistema.

En Xataka Recuperar la velocidad de un ordenador lento: 15 formas de acelerar el PC

Para lograr esa fluidez uno de los ingredientes fundamentales es esa memoria RAM, un recurso que todos los procesos se reparten pero que puede agotarse rápidamente. Entre los culpables están los navegadores web como Chrome o Firefox, que necesitan cantidades ingentes de memoria ante unos sitios web cada vez más exigentes en este recurso.

En términos generales contar con 16 GB de memoria RAM suele dar margen de maniobra suficiente para prácticamente cualquier usuario

Es por ello que la memoria RAM es un elemento clave a la hora de tratar de darle nueva vida a nuestro PC, y aquí se hace más cierto que nunca aquello del "cuanto más mejor".

La tecnología Dual-Channel permite que al combinar dos módulos de memoria podamos alcanzar transferencias mucho más elevadas, pero es necesario utilizar las ranuras de memoria adecuadas, que normalmente van pareadas y alternas, como se ve en la imagen.

Así pues, ampliar la memoria RAM es una de las actualizaciones obligadas si estamos pensando en este tipo de mejoras. Aquí dependemos de la que tuviéramos instalada y de la placa base utilizada: puede que tengamos slots de memoria libre para ampliarla, pero si no es así lo mejor es desahacerse de la memoria que tuviéramos para ocupar esos slots con módulos de mayor capacidad.

¿Qué cantidad es la ideal? No hay una cifra exacta, y aquí como decimos la inversión que podamos hacer siempre será bienvenida. En términos generales contar con 16 GB de memoria RAM suele dar margen de maniobra suficiente para prácticamente cualquier usuario, pero en ámbitos más exigentes un usuario especialmente intensivo agradecerá 32 GB de memoria.

La velocidad a la que funcionan los módulos no es un parámetro tan crucial para el usuario "de a pie": solo los gamers más exigentes se verán beneficiados

Habrá que tener cuidado con el tipo de memoria, claro: a estas alturas asumimos que se tratará de memoria DDR4, pero debes asegurarte de que la que tienes es esta y no DDR3, en cuyo caso tendrás que tener cuidado de elegir los módulos de este tipo.

Los llamativos módulos de memoria RAM para gamers suelen ser más veloces y caros y tener detalles extra como la iluminación RGB, pero al usuario final no les ayudan demasiado esas opciones.

Lo que no es tan relevante es la frecuencia a la que trabajan estos módulos: los módulos más caros son también los que trabajan a mayor frecuencia y permiten lograr tasas de transferencia más altas, pero el impacto real es casi inapreciable para el usuario general: solo los gamers más exigentes se verán beneficiados y lograrán rascar algún que otro fotograma más por segundo con módulos de memoria más rápidos.

Así pues, la conclusión es clara: tener más memoria RAM (16 GB es ya una cantidad muy decente) nos permitirá contar con suficiente margen de maniobra para casi todo tipo de ámbitos. No es la única mejora importante que podemos hacer en nuestro PC, como veremos a continuación.

2. Las unidades SSD obran milagros

Otro de los elementos clave para darle un verdadero empujón a tu experiencia de usuario con el PC es el del almacenamiento. Si tu equipo va más lento de lo que debería es probable que tengas algo sobre cargado el sistema operativo, y también que comprases el ordenador con un disco duro tradicional.

Hay una solución muy fácil en este apartado, y es el de comprar una unidad de estado sólido o SSD, que en lugar de funcionar como los discos duros, con componentes mecánicos, hace uso de una combinación de rapidísimos módulos NAND Flash que ofrecen tasas de transferencia mucho más altas.

En Xataka ¿Cuál es el mejor momento para comprar tecnología?

De hecho lo normal en un buen disco duro es lograr tasas de 100-120 MB/s en lectura secuencial: cualquier unidad SSD con conexión SATA (la misma que usan los discos duros en los últimos años) llega sin problemas a los 500 MB/s.

Las unidades SSD más económicas permiten multiplicar por cinco


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Fuente: www.xataka.com
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