Sahid, de México, había pedido una Nintendo Switch a sus padres, pero éstos le dijeron que era muy cara y que debía comprársela él. Y se lo tomó a pecho: ya tiene un exitoso emprendimiento y el dinero le sobra.

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El mundo ha cambiado en los últimos años, y no lo decimos para hacer referencia al cliché vacío y superficial. Un ejemplo claro de esto son los niños, los que desde pequeños se ven expuestos al sistema consumista y terminan pidiendo juguetes cada vez que acompañan a sus padres al centro comercial (o no). Y claro, los juguetes que piden (casi) siempre son muy costosos.

Ese fue el caso del pequeño Luis Sahid Farah Frías, un niño de tan sólo 10 años oriundo de La Paz (México) cuyo sueño máximo era tener su propia consola Nintendo Switch. Y claro, hizo lo que haría cualquier niño que tiene una obsesión casi enfermiza con algo: pedírselo a sus padres. FB: Zhoe Frías

Ellos, en cambio, le explicaron que la consola era muy costosa, pero a la vez vieron una oportunidad en el problema. Zhoe Frías, madre de Sahid, consideró que esta consola podía servir como una lección «sobre el valor de las cosas y el dinero», así que le dijo que si quería su Switch, tenía que ganársela él mismo.

«Lo motivamos a que, a través del programa de su escuela, vendiera algo para juntar; que vendiera sus juguetes viejos (costosos y que no usa), que ahorrara cada peso que le llegara de domingos o del ratón de los dientes, de cumpleaños y que así lo juntara».

Zhoe Frías en Facebook

En la escuela de Sahid hay un programa institucional para incentivar y fomentar la educación financiera, el cual el niño aprovechó con creces para empezar su propio emprendimiento: vender palomitas de maíz. FB: Zhoe Frías

En un comienzo, sus padres le prestaron el capital necesario para que pudiese comprar todos los insumos necesarios, sin tener demasiada esperanza en la idea. Sin embargo, Sahid les tapó convenientemente la boca, ya que recuperó la inversión en la primera venta y devolvió inmediatamente el dinero que le habían prestado.

FB: Zhoe Frías Los padres del chico se dieron cuenta de que había un comerciante en potencia en la figura de su hijo. Incluso, éste pidió a su madre que le diseñara un logo para darle una imagen concreta a su emprendimiento, que fue bautizado como Sahid’s Popcorn.

Este pequeño emprendedor vende sus palomitas los martes y los jueves, y también hace entregas a domicilio en su vecindario. Sahid tiene dos sabores de palomitas para ofrecer: mantequilla y sal, o mantequilla y chile.

FB: Zhoe Frías

«Sabe que debe levantarse más temprano que su hermano esos días, y que preparar, empacar, subir las cosas al auto, bajarlas y promover su negocio no es fácil. Así que ahora ve algo en la tienda y me dice ‘Ay, qué caro que está mamá’, y vale 20 pesos. Ya no escucho el ‘Ándale, comprármelo sólo cuesta $300′».

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Los padres de Sahid están más que orgullosos con el chico ya que planea continuar con su negocio en el futuro, incluso habiendo recolectado el dinero suficiente para comprar su consola. Pero más que eso, sus padres celebran que fue constante, nunca se rindió y siempre puso la mejor cara luchando por lo que quería, sin perder su alegría característica.

FB: Zhoe Frías El pequeño Sahid ya ordenó su consola, así que está esperando el día en que le toquen el timbre y se la pasen en sus propias manos. Pero por otro lado, ya tiene la satisfacción de haber sido constante, paciente y optimista ante la adversidad… y bueno, ya tiene un negocio andando a toda máquina.

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Fuente: www.upsocl.com
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